Frío, de repente, en mi ventana.
Frío, en la espera, de un final tardío.
Frío, en las calles, con las terrazas vacías.
Frío, en tus manos, que buscan mi abrigo.
Frío, en la noche sin Luna en mi ventana.
Frío, en mi cama, de hospital antiguo.
Frío, en el aire, de la ciudad dormida.
Frío, en el suelo, mojado de rocío.
Frío, en las mejillas de unos niños.
Frío, en los parques de mascotas paseadas.
Frío, y miedo a sólo sentir frío.
Frío, del viento que sopla en las fachadas.
Frío, de mis huesos helados por la pena.
Frío, por la pena de la ausencia de una vida.
Frío, que sólo se cura con un beso.
Frío, de tus labios en los míos.
Marta (23), pastelera: "Empiezo a trabajar a las tres de la madrugada y
salgo a las 11 de la noche, esto no es solo ser trabajadora, es dejarle la
vida intentando llegar a todo"
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[image: Marta (23), pastelera: "Empiezo a trabajar a las tres de la
madrugada y salgo a las 11 de la noche, esto no es solo ser trabajadora, es
dejarle l...
Hace 20 horas

Frio en la cima, con la humedad en el alma, frio en el valle, en las casas, en la cama...en los pies, en la cara. Calor y agobio en el asfalto, en las calles, en las miradas. Y en medio, un alma viajera que a momentos se sustenta y en otros pierde hasta el habla.
ResponderEliminarY si, tienes razon, la caricia de un beso nos devuelve la esperanza.
Una sonrisa colgada del Himalaya
Estamos bien cuando no sentimos frio ni calor cuando la temperatura no existe, cuando nuestro cerebro no nos manda señales.
ResponderEliminarPero es verdad, Nuareg, iliame, un abrazo no nos quita el calor, pero disuelve el frio.
Ilia: lo tuyo sí que es frío, y una aventura preciosa.
ResponderEliminarIzzie: a ver si quitamos el edredón, que ya pega fuerte ...
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