Vittorio de
Sica,
polifacético hombre del cine italiano del siglo
XX dirigió en 1948 Ladrón de bicicletas, una
sobrecogedora película, obra cumbre del
neorrealismo italiano.
Este movimiento artístico hunde en Italia sus
raíces nada menos que en la ópera del siglo
XIX y principios del
XX, en que se representaban historias de personajes de la vida real, la vida verdadera (por eso se llamó verismo) y no de reyes, reinas, princesas y demás.
Los años posteriores a la
II guerra mundial fueron terriblemente duros en toda una Europa arrasada tras seis años de luchas encarnizadas, más aun en una Italia en la que ambos bandos dejaron un impronta de destrucción, que tardaría muchos años en poder superarse. En esos años
cuarenta, el paro, el hambre y la miseria campaban entre las clases desfavorecidas, que, al fin y al cabo eran el grueso de la población.

En esta película se narra la historia de una familia media, es decir pobre, de la Roma de
posguerra. El marido, en paro, no encuentra como mantener a su mujer y sus dos hijos, como muchos más que malviven en su entorno. En un golpe de suerte, consigue un empleo como colgador de carteles en las calles, para lo cual necesita una bicicleta de la que carece. Empeñan hasta las sábanas para conseguir el preciado medio de transporte y, el primer día de la colgada de carteles, a nuestro hombre le roban la
bici.
Es la miseria que se ceba mezquinamente en el más pobre de la ciudad. El caso es que el que roba está tan mal o peor que el robado. La película transcurre a lo
largo de una jornada en que tratan de recuperar su tesoro, sin conseguirlo. La desesperación crece, acuden a videntes, y se cruzan con todo tipo de pícaros y delincuentes, que sobreviven como pueden.
Es una trama cruda, real, como los actores, todos aficionados, con moraleja final y una sensación de pena que te hace pensar sobre lo que tienes y sobre las carencias que tuvieron generaciones como las de nuestros padres o abuelos o las que sufren en lugares,no tan lejanos, azotados por el hambre y por la guerra.
Una lección de historia y de cine en blanco y negro.
Os la recomiendo